Aprender a Pensar

Repensar la Educación

José Antonio Marina

Fundación SM

¿Quién debe iniciar el cambio educativo?

Todo el mundo parece de acuerdo: la educación tiene que cambiar. La pregunta importante es: ¿Quién debe liderar ese cambio? La respuesta parece sencilla: el gobierno, que tiene el poder y el dinero. Esto nos tranquiliza porque tenemos a quién echar la culpa de todos los males –después de habérsela echado a la televisión, claro. Pero no voy a dar este asunto por zanjado ni evidente. Me gustaría plantear un debate, sin duda incómodo. La semana pasada hablé de Harvard, y hoy voy a hablar de Canadá, porque me interesa mucho lo que están haciendo sus pedagogos. Albert Bandura, Peter McLaren, Andy Hargreaves, Michael Fullan, P.P. Gagné, la reforma educativa de Quebec, basada en el aprendizaje activo, las investigaciones del Canadian Institute of Advanced Research, merecen ser conocidas por nosotros. El viejo Inmanuel Kant, con su optimismo ilustrado, decía que era necesario escribir una Historia Universal desde el punto de vista cosmopolita. Necesitamos también una pedagogía viajera, para no encerrarnos en un provincianismo empequeñecedor. Por eso, he propuesto a Carmen Pellicer, que conoce muy bien otros sistemas educativos, escribir una muy kantiana Pedagogía desde el punto de vista cosmopolita. Les mantendré informados.

Pero hoy quiero referirme a Michael Fullan, porque es un experto en la evaluación de las reformas educativas.

En su libro Las fuerzas del cambio se hace la pregunta con que comienzo este post. Y, a partir de su conocimiento y evaluación de las reformas emprendidas en el mundo desde hace treinta años – unas exitosas y otras fracasadas- dice tajantemente: “Lo importante no se puede imponer por mandato. Cuanto más importante sea el cambio, menos se puede imponer”. Añade que “los profesores son ante todo agentes de cambio de la sociedad, un papel que deben desempeñar explícita y agresivamente”, pero también afirma que “si la voluntad de cambiar algo sigue centrándose en un nivel individualizado y en el aula, no se podrá hacer realidad. Es preciso otro componente. Hay que reestructurar el cambio en unos términos sociales y morales más amplios”. ¿Quién debe entonces iniciar el cambio educativo? ¿El Gobierno? ¿Los profesores? ¿La sociedad? ¿Nadie? Me temo que si no respondemos con claridad a estas preguntas, seguiremos, como decía San Agustín, “descansando apaciblemente en la amargura”.

MIRANDO CON MICROSCOPIO Y CATALEJO

En vísperas electorales, Aguirre ha hecho otra propuesta educativa. Acabar con la zonificación, de modo que todo el mundo pueda elegir centro educativo, esté cerca o lejos de su domicilio. Poder elegir escuela, como poder elegir médico u hospital, me parece estupendo, porque obligaría a los centros educativos a mejorar. Lo que no tengo claro es cómo puede hacerse sin provocar efectos nocivos. Supongamos que los Centros con más prestigio reciben un aluvión de peticiones. En la elección de hospital se ha resuelto con unas listas de espera interminables, pero eso no podemos hacerlo en la escuela. ¿Con qué criterios se seleccionarían los alumnos? Estaremos pendientes. Por de pronto, ha prometido que va a haber “aulas de excelencia” en todos los centros. Eso es un progreso.

El sábado 7 di una conferencia al profesorado de los colegios Vedruna de Valladolid, porque han puesto en marcha un proyecto dirigido a alumnos con altas capacidades, compatible con los currículos generales. Les deseo mucho éxito. Mariola Lorente, una de las investigadoras de esta agencia de detectives, está preparando un informe sobre la pedagogía de las altas capacidades, que aparecerá en nuestra revista UNIVERSO UP (www.universidaddepadres.es).

En Francia ha aparecido el libro de Sophie Coignard, Le pacte inmoral (Albin Michel). Su pregunta principal es: ¿Por qué se gasta tanto dinero para tan malos resultados? “Esa impotencia para reformar un sistema con el agua al cuello, esas medidas erráticas, fragmentarias, son el fruto de un “pacto” sellado al final de los ochenta. Un complot tácito y antinatural entre las elites que saldrían ganando con el inmovilismo, y la “nomenklatura” de la Educación nacional, los grandes personajes del ministerio y los pedagogos sesentayochistas que han eliminado las exigencias bajo el pretexto del igualitarismo. Resultado: una escuela a dos velocidades. La del “tercer estado”, donde los docentes sin experiencia son invitados a experimentar, y la de los grandes liceos”. No creo en teorías conspirativas, pero les informo por aquello del cosmopolitismo.

La revista NEWSWEEK publica un curioso reportaje titulado ¿Hasta qué punto son ignorantes los americanos? No se refieren al conocimiento en general, sino a los resultados de un “test de ciudadanía” compuesto por cien preguntas sobre la estructura política, derechos y responsabilidades, historia de EEUU y educación cívica. El 38 % no lo ha superado. En un estudio que publicó hace un par de años el European Journal of Communication, en el que se preguntaba a ciudadanos británicos, daneses, finlandeses y estadounidenses sobre temas de política internacional, demostraron conocimientos satisfactorios el 68 por ciento de los daneses, el 75 de los británicos y el 76 de los finlandeses, pero solo el 58 por ciento de los americanos. Andrew Romano, autor del reportaje del NEWSWEEK considera que el futuro de su país está amenazado por la ignorancia.



escrito el 10 de Mayo de 2011 por en General


16 Comentarios en ¿Quién debe iniciar el cambio educativo?

  1. Elena P. | 10-05-2011 a las 10:26 | Denunciar Comentario
    1

    De acuerdo, una vez más y felicitación por la apertura. Considero necesario un cambio: sí. De quién o a quién compete? A nosotros, los profesores; a padres, a medios de comunicación, a la sociedad en general. Olvidémonos de la política, no quiero entrar en opiniones sobre libre elección de centro mientras exista el concepto ” concierto” que tanto daño está haciendo a nuestra libre ( de verdad ) educación pública.
    Hace unos días reenviaba su artículo sobre profesores optimistas. Imprescindible. Creo que el cambio comienza ahí y ese optimismo debe contagiarse a padres e instituciones. Por favor, empecemos a tomar ejemplo de esos países que usted nombra en los que lo que ocurre dentro de las aulas repercute en la marcha del país y en todos sus sectores. Valoremos un poco más a nuestros pequeños.

  2. anail | 10-05-2011 a las 12:57 | Denunciar Comentario
    2

    Lo cierto, es que habituados, en cierto modo, a “descansar apaciblemente en la amargura” se hace cuesta arriba el cambio. Es claro que es necesrio y urgente – por la cuenta que nos tiene- si queremos mejorar, no es un capricho. Supongo, como muy bien dices, como siempre, correspondería a todos, a la sociedad en su conjunto, a la “tribu” o mejor a una “buena tribu”, aunque alguien tiene que empezar y como es educación pues a profesores/padres corresponde dar los primeros y segundos… pasos para “contagiar” a los demás sectores sociales. Es mejor, actuar- cada uno desde donde esté, por mucho que cueste- que quedarse detenido. De hecho, parece que ya está en marcha y su/tu contribución es IMPRESIONANTE Y FUNDAMENTAL. Por otro lado, es importante, estar al día sobre otros sistemas educativos… Respecto al “test de ciudadanía” supongo, que no hay nada sobre los españoles, de momento. Muchas, muchísimas gracias.

  3. jose antonio marina | 10-05-2011 a las 21:16 | Denunciar Comentario
    3

    Respuesta a Elena P (post 1) El optimismo no pretende desconocer los problemas, sino darnos la seguridad de que podemos enfrentarnos a ellos. Aunque sea solo por salud mental, debemos librarnos de la depresión y del sentimiento de impotencia que nos debilita.

  4. jose antonio marina | 10-05-2011 a las 21:19 | Denunciar Comentario
    4

    Comentario a Anail (post 2) En efecto creo que no nos damos cuenta de la autoridad que podemos tener padres y docentes trabajando juntos.Ojalá tengas razón y empiecen a verse cambios de actitud esperanzadores.

  5. Paco Muñoz | 10-05-2011 a las 23:13 | Denunciar Comentario
    5

    Las respuestas las tengo claras: la educación cambiará cuando no haya más remedio que cambie y dicho cambio no será liderado por nadie en concreto, si acaso habrá algunos núcleos de personas fundamentales en distintos ámbitos que impulsarán determinadas acciones. Si afirmo esto con tanta rotundidad es porque ya existe una teoría general sobre los cambios importantes en una sociedad. El cambio en educación no puede ser brusco, como no lo ha sido hasta ahora, y si dentro de 30 años, pongamos por caso, todo será diferente, será por una evolución que afectará, ineludiblemente, a cuatro tipos de factores (son los cuadrantes de la teoría integral de Wilber). Estos factores se irán potenciando unos a otros. Intentaré ser conciso, para no alargar la entrada.
    El factor más obvio es el cambio tecnológico (lo interobjetivo). La sociedad de la información implica que el conocimiento estará en todas partes y al alcance todo el mundo, lo que habrá que aprender será a gestionarlo, qué conocimiento será valioso para los fines que nos planteemos. Hemos aprendido de Marx que los medios de producción son fundamentales para el cambio social. En este caso se trata de un cambio fundamental en la producción y gestión del conocimiento. Este blog es un ejemplo de ello. Dentro de lo interobjetivo, la implicación de la familia en el proceso educativo será fundamental para una nueva educación. Las nuevas tecnologías ya están haciendo que la comunicación centro-familia sea más fluida.
    Otro factor, el de la concepción de la educación para esta nueva era y los agentes encargados de ponerla en práctica: los profesores (lo individual y subjetivo). Hoy en día los agentes educativos viven inmersos en eso que llamo el nirvana funcionarial. El modelo funcionarial de profesionalidad docente tiene sus limitaciones. Se necesita ampliarla. En apoyo de lo que digo mencionaré que ya Stenhouse, y algunos más en Gran Bretaña en los setenta, iniciaron un modelo basado en el concepto de profesor investigador. Pero les faltaba (según creo) el factor material. Hoy en día es mucho más fácil crear una red de profesores implicados en algo.
    Como tercer factor mencionaré la necesidad de una cultura y ética netamente educativas (lo intersubjetivo). No existe una cultura profesional docente que fomente determinados valores, ligados intrínsecamente a la profesión docente. La ética funcionarial imperante está ligada a órdenes y disposiciones ministeriales o comunitarias. Y estos son, hoy en día, valores cargados ideológicamente, partitocráticos, al albur del partido en el gobierno. La grandeza de esta profesión, de la que habla el profesor Marina, está ligada precisamente a esto. Dentro de este apartado resulta fundamental mencionar lo que viene de Europa: el enfoque por competencias, si se toma en serio, va a cambiar los centros escolares. Se necesita hacer lo que hoy no se hace ni puede hacerse: trabajar en equipo, interdisciplinariedad, implicación de otros agentes educativos, etc. El centro será una comunidad de aprendizaje abierta, alejada de la imagen de fábrica que tiene hoy en día.
    Finalmente, (cuarto factor: lo individual y objetivo) las competencias docentes, lo que un profesor debe saber hacer, estará ligado, necesariamente, a una investigación sobre su propia labor docente.
    Los cuatro factores son necesarios, pero ninguno podrá hacer que la cosa cambie por sí mismo. Creo que los cambios que ya se están produciendo en determinados ámbitos de los factores mencionados, llevarán tarde o temprano, a una evolución de la educación, más adecuada a la excitante era que estamos iniciando.
    Saludos cordiales de Paco.

  6. karimsabag | 11-05-2011 a las 4:42 | Denunciar Comentario
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    Creo que al que le toca iniciar este cambio es a mi; que estoy conciente de la necesidad de cambio, que soy parte de la tribu y a la vez me toca difundir la necesidad del cambio en mis circulos de influencia, en casa, en mi trabajo, en mi ciudad, etc. Es un cambio lento, paulatino pero debe tener un sentido (socialmente enfocado) y lo debemos mediar padres, maestros, lideres de empresa, de gobierno, etc. La generacion de propuestas educativas de este tipo apoyadas con redes sociales se convierten en un instrumento de difucion que sin duda acercaran a personas con intereses comunes sin que las distancias geograficas limiten la accion.

  7. jose antonio marina | 11-05-2011 a las 8:45 | Denunciar Comentario
    7

    Comentario a Paco Muñoz (post 5). En efecto, tenemos los medios de promover un cambio, la teconología, bastantes ideas de como hacerlo, y poco a poco van cambiando las cosas. Se trata de acelerar el cambio y de aprovechar las oportunidades, porque puede ocurrir que una excesiva lentitud en la maduración acabe desanimando o disuadiendo a mucha gente que tenía buenas intenciones. Eso ha pasado en España en el campo docente. Has comprendido muy bien que este blog no es un intento de protagonismo, sino una invitación a la colaboración, a la que los docentes estamos muy poco habituados. La inercia puede acabar con buenas posibilidades. Por ejemplo, la idea de “competencias” de la que ya hablaremos se va rebajando poco a poco a una especie de acompañamiento retórico y formalista de los curriculos de siempre, cuando, en realidad era, como dices,un cambio sustancial. Gracias por tu colaboración.

  8. jose antonio marina | 11-05-2011 a las 8:47 | Denunciar Comentario
    8

    Comentario a Karimsabag (post 6) Me parece una postura estupenda, sobre todo para salir del circulo de excusas en que nos movemos, donde todos esperamos que otro comience. Sigo con mucho interés el tema de las redes sociales para ver si podemos aprovecharlas educativamente. Si se os ocurre algo, por favor, decidlo.

  9. María | 12-05-2011 a las 13:11 | Denunciar Comentario
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    El cambio empieza por mí y por extensión empieza por todos. Creo que empezaremos a avanzar en el camino cuando dejemos de culparnos los unos a los otros y nos demos realmente cuenta de que eso es precisamente uno de los factores que nos impide avanzar. No se trata de buscar el culpable y aporrearlo en plaza pública sino de encontrar la solución y ponerla en práctica.
    Creo que debemos tratar de aprovechar la potencia que dan las redes sociales. Yo como madre interesada en la educación de mis hijos me han puesto en contacto con fuentes de información que de otra manera me hubiera sido más difícil encontrar

  10. Ana | 17-05-2011 a las 13:58 | Denunciar Comentario
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    El cambio en el sistema educativo es mi reivindicación más prioritaria desde hace 3 años, que fue cuando mi hija empezó la educación primaria y se lo cuento a todo el que quiere oirlo. Parece que hay muchas personas que estamos de acuerdo. Quizás no exista tanta unanimidad en el “QUIEN DEBE INICIARLO”. Lo debemos iniciar todos; empezando por los padres que parece que estamos anestesiados, siguiendo los maestros / profesores, que algunos no quieren implicarse y terminando por la Administración. Todos somos importante, sin embargo la Administración es decisiva y por eso hay que empujarla. Yo he intentado empezar, confieso que con poco éxito. Lo he trasladado a padres y profesores, he propuesto trabajar juntos; de momento nadie me sigue, ni unos ni otros, se sonríen ante mi propuesta y se siguen quejando. Tendré que seguir con más fuerza. La idea de utilizar las redes sociales es fantástica, ¿quién empieza?.
    Gracias Sr. Marina por sacar este tema que tanto me interesa. Le aseguro que yo sigo haciendo campaña.

  11. corina moya | 18-05-2011 a las 15:20 | Denunciar Comentario
    11

    SUENA INTERESANTE LA PREGUNTA, si recordamos un poco nos vamos a la secundaria a pesar de que halla pasados muchos años, ES EL MISMO CONTENIDO, EL MISMO MODELO EDUCATIVO, que le entrega el ministerio de educación a los profesores, y los profesores por solo cumplir reglas y normas no cambian ni la modalidad de estudio. en la misma universidad les dan su programa y estos tienen que regir se por lo que pedagogía les da, quizás estoy siendo drástica porque generalizo pero desde que estudio en el pedagógico solwero uwern profesor hizo sus reglas y contenidos, solo el observo que sus alumnos no les gustaba leer y utilizo sus propias estrategias, los demás no lo hacen, hasta el plan de evaluación les dan. para mi el cambio de modelo educativo debería de venir de casa es decir del ministerio de educación y de nosotros mismos como docentes nosotros debemos de ver de manera inmediata en que fallen nuestros estudiantes y cambiar la modalidad. tratar de que ellos amen nuestras materias ser sus amigos y no sus enemigos me a pasado es por ello que o digo no es dejar que nos falten el respeto pero si bajar a el nivel de ellos recordando siempre que todos hemos sido estudiante. y cuando un profesor con su aire de superioridad habla inmediatamente se gana el rechazo del alumno. y disculpe pero mi peor defecto es ser sincera.

    CORINA MOYA SECCION 19.

  12. Puri | 19-05-2011 a las 18:21 | Denunciar Comentario
    12

    Pues yo creo que la pregunta importante es:
    ¿Hacia dónde queremos ir?, la respuesta a esta pregunta nos llevará a quién tiene que liderar el cambio sin necesidad de preguntárnoslo.
    Definamos “cambio” y tendremos las respuestas.

  13. arely chavez andablo | 12-10-2011 a las 18:29 | Denunciar Comentario
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    totalmente de acuerdo con tigo lupe pero tambien en nosotros esta el cambien no esperemos a que los demas lo agan nosotros tenemos que dar la iniciativa no cres

    “”
    EL MUNDO ES DE TODOS NO LO DEJEMOS EN MANOS DE UNA SOLA PERSONA””

  14. laura montilla | 30-12-2011 a las 0:41 | Denunciar Comentario
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    hay un libro que ha hecho esto que proponen y es sencillamente fantastico se llama escuelas que aprenden de la editorial Norma,, en nuestros estudios tenemos una propuesta muy completa para intervenir en la educación habra una forma de hacercelas llegar???? Mil gracias por su tiempo y gentil atención

  15. Isabel | 09-01-2012 a las 3:04 | Denunciar Comentario
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    Es díficil comenzar un cambio e ir en contra del mundo, de compañeros, de padres, … Pienso que el cambio podría empezar por la formación del profesorado, tanto de los que estamos en activo como de los que enseñan y aprenden en la universidad. Cuando leo algo de otros países como Finlandia, … siempre nos llevan ventaja en la formación del profesorado y otro apartado fundamental en que los niños se diviertan en clase, dejen de hacer tantas fichas y les enseñemos a pensar un poco más!!
    y yo me pregunto si tenemos que enseñar a pensar, ¿por qué elegimos editoriales que nos lo dan todo masticado y hecho? por favor, si no nos dejan pensar a los maestros, nos lo regalan todo si compras una editorial!!! yo no quiero que me den hasta las reuniones de padres hechas, pero si no saben cómo es el grupo de alumnos que tengo ni lo que yo quiero decir a los padres!! y creo que mientras los profesores/maestros no pensemos en … no podremos enseñar a pensar!!! Saludos Isabel

  16. Armando B. | 04-04-2012 a las 13:02 | Denunciar Comentario
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    Me gustaría empezar por sugerir la utilización de la palabra enseñanza en lugar de educación.
    Yo llevo a mis hijos al colegio a que les enseñen, no a que les eduquen; la educación es mi responsabilidad. Yo puedo delegar la enseñanza de mis hijos, en ningún caso la educación.

    En cuanto al tema que nos proponen, a lo largo de la historia, los cambios los han hecho personas, siempre han sido personas: Pericles, Alejandro, Aristóteles, Augusto, Carlomagno, los reyes católicos, Newton, Einstein, etc., etc.

    En general, salvo excepciones, estas personas tenían poder y/o influencia. Me temo que será necesario esperar a que ciertos planetas entren en conjunción y se pueda dar la coyuntura casual de una persona con poder, con imaginación y sentido común, y con coraje.
    Mientras esta coincidencia de factores no se produzca, el cambio no se producirá.

    Hay personas con ideas, pero socialmente no existen. Nadie busca a esas personas, nadie busca sus ideas, nadie trata de identificar a estas personas para que lideren un cambio.

    Esta iniciativa, este blog, trata de recoger las ideas de las personas, pero me temo que al margen de esas mismas personas. Yo puedo aportar ideas, pero no tendré la menor posibilidad de participar e influir en la confección de la propuesta de cambio que esta iniciativa emprenda. Socialmente, no existo y, en ocasiones, me siento utilizado.
    Muchos pensamos que esto tiene que cambiar, pero no tenemos la más mínima posibilidad de influir en el cambio.

    Esta es la esencia de la gestión del talento, de la que tanto se habla, pero nunca se implementa.

    Y esta es la cuestión más importante, en mi humilde opinión, si queremos un cambio profundo, de calado, a través de la sociedad civil.

    ¿Qué quién va a liderar el cambio?
    Cualquiera, una persona anónima, yo mismo, si tuviéramos la más mínima opción.
    Las ideas están, existen, pero me temo las ideas no son suficientes -en sí mismas e independientemente de su lucidez- si no van acompañadas de avales: titulaciones, publicaciones, prestigio, etc.
    Si careces de esto, tus ideas no valen nada, no existen.

    Este foro de encuentro de ideas, por ejemplo:
    ¿Tendrá capacidad para influir en un potencial cambio?
    ¿Se contemplarán, realmente, las ideas que yo aporte, para definir el cambio?
    Me asalta la duda.

    Y me asalta porque me invitan a que opine, y yo recojo el guante y opino, pero lo que no se especifica (al menos no lo he encontrado) es qué se va a hacer con mis ideas, qué método se va a seguir y qué destino van a tener mis opiniones.

    La duda me inquieta.

    En cualquier caso, coincido con Puri, que en 19-05-2011 planteaba ¿hacia dónde queremos ir? Plantea que primero debemos identificar el cambio y que, una vez tengamos esto, lo demás caerá solo. Estoy de acuerdo.

    No creo que el camino sea identificar QUIÉN debe liderar el cambio, sino identificar y definir QUÉ cambio queremos, y esto no es fácil, nada fácil.

    Saludos

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