Aprender a Pensar

Repensar la Educación

José Antonio Marina

Fundación SM

La motivación (II)

La palabra “motivación” es nueva y confusa. No me extraña que estuviera a punto de desaparecer del léxico psicológico en los años sesenta. Es un “constructo hipotético” para explicar el comportamiento. Sustituyó al concepto de “voluntad”. Aunque es un sustantivo, indica una función dinámica. No es una “razón” explicativa, es una fuerza. Por eso, muchos estudiosos la definen como “fuerza y dirección de una tendencia”.

En efecto, es un compuesto de energía impulsora y de objetivo a alcanzar. La energía impulsora podemos llamarla “deseo” (apetito, drive, Trieb, pulsión, móvil). El objetivo (meta, incentivo, reforzador) resulta atractivo porque implica algún premio o satisfacción para el sujeto. Es la realización concreta de un “valor”. Deseamos un objeto porque nos parece valioso, dotado de valor (hedónico, utilitario, estético, económico, moral, lo que sea). El concepto de “valor” no es específicamente moral. Es en su origen biológico.

Así pues, la motivación es la tensión entre un deseo y un objetivo valioso. Si el deseo es muy fuerte y el objetivo se percibe como muy valioso, el asunto marcha bien. Pero a veces, el deseo no existe, o está desactivado. En ese último caso, el objetivo es la solución que tenemos para despertar el deseo, o para intentar suscitarlo. Pero, ¿qué sucede cuando el deseo no existe?


Además del deseo y del valor del objetivo, hay un tercer componente de la motivación. Lo llamo “variables cooperadoras”. Potencian o debilitan nuestro ánimo para obrar. La primera variable es la facilidad o dificultad del objetivo. La segunda, el sentimiento de competencia del sujeto para alcanzarlo. La tercera, el hábito de buscar ese objetivo. Cuarto, el interés del proceso, y no sólo del fin. Estas “variables cooperadoras” intervienen no sólo en el arranque, sino en el mantenimiento de la acción. Por ejemplo, el entrenamiento hace que el esfuerzo necesario para realizar una tarea resulte menos agotador.

Con estos elementos podemos establecer una ecuación:

Motivación (fuerza de tendencia)= deseo + valor del objetivo + variables cooperadoras.

¿Cómo podemos aumentar la motivación? Incidiendo sobre alguno de los tres factores. Aumentamos el deseo, aumentamos el valor del objetivo, o aumentamos las variables positivas. Ya sé que esta es la teoría y que lo difícil es llevarla a la práctica. Pero tener un modelo facilita mucho las cosas. La casuística podemos tratarla en el blog.

Educar es introducir valores culturales en el sistema de motivación que  tiene el alumno. No se pueden crear deseos nuevos. Sólo podemos ampliar, o hibridar los que ya se tienen. Esto no es nuevo en educación. Todos repetimos que los conceptos nuevos se construyen a partir de conceptos ya conocidos. Por razones que desconozco, no se dice lo mismo de los deseos y las motivaciones, lo cual es una tremenda equivocación. No se puede desear un objetivo sino a partir de los deseos que ya se tienen, y, como os dije, son fundamentalmente tres: disfrutar, vincularse socialmente, ampliar las posibilidades de acción (autonomía, independencia, progreso, creatividad, logro, poder, etc.)

El talento pedagógico consiste en relacionar los valores deseables (los que queremos que aprendan) con los deseos reales de los alumnos. Descubrir esos caminos es un asunto apasionante desde el punto de vista teórico y práctico. ¿Os animáis a elaborar trayectorias para casos concretos?

MIRANDO CON CATALEJO Y MICROSCÓPICO

El sábado intervine en un Curso de verano, organizado por CCOO de la enseñanza. Cada vez que hablo a docentes aprovecho para decirles que la nuestra es una profesión de élite, y que nosotros debemos aspirar a la excelencia antes de exigirla a los alumnos. Insistí en que una de las competencias necesarias para el docente actual es la capacidad de colaborar con los demás. Se ha acabado la época del profesor aislado, encerrado en una burbuja mágica con sus alumnos. Educa el Centro entero y eso significa que el claustro necesita más presencia, más implicación y más tiempo.

Encuentro en Mark Twain un buen ejemplo de lo que llamo “variables cooperadoras”. Cuenta que Tom Sawyer tiene que pintar una larga valla. La tarea le parece muy aburrida, pero consigue convencer a sus amigos de que es divertidísima, e incluso les obliga a pagarle para que les deje pintar un rato. Twain saca la conclusión de que “el trabajo consiste en cualquier cosa que alguien se encuentra obligado a hacer y que el juego consiste en cualquier cosa que alguien no está obligado a hacer”.

“En Inglaterra hay señores muy ricos que conducen diligencias de cuatro caballos a distancias de veinte o treinta millas en una línea regular, durante el verano, porque el hacerlo les cuesta mucho dinero; pero si les ofrecieran un salario por prestar ese servicio, eso lo convertiría en un trabajo, y entonces renunciarían”.

No sé si recordáis una espléndida escena de la película “La leyenda del indomable”, protagonizada por Paul Newman. Un grupo de presos está trabajando a pleno sol limpiando las hierbas de las cunetas, bajo la mirada implacable de unos guardianes salvajes. De repente, en un arrebato de protesta o de autonomía comienzan a trabajar alocadamente, entre risas y gritos de ánimo. Es una escena absurda y maravillosa, que da la razón a Twain. Aquellos presos estaban actuando libremente, estaban cambiando el significado del trabajo, convirtiéndolo en una protesta, de la única manera que podían hacerlo. Trabajando ofensivamente deprisa.



escrito el 20 de junio de 2011 por en General


9 Comentarios en La motivación (II)

  1. Flor Fernández del Viso Torre | 21-06-2011 a las 11:37 | Denunciar Comentario
    1

    Me gusta la referencia que hace a Mark Twain porque me llama la atención que nuestros estudiantes sigan estudiando exhaustivamente lo que es objeto directo y complemento indirecto (¿utilidad?) y, sin embargo, no tienen una lista de libros de obligatoria lectura a lo largo de su etapa educativa. Usted, para explicar un problema actual recurre a un clásico y a un niño de catorce años le explican de pasada (una semana para el objeto directo y un minuto para Calderón) que hay un libro que se llama “La vida es sueño”, ¿puede haber algo más deseable que saber lo que le pasa a Segismundo?.
    Las personas que se encarguen de elaborar trayectorias educativas para la educación no universitaria creo que deberían de tener en cuenta los contenidos de los estudios superiores. En los estudios no universitarios se tratan los contenidos demasiado exhaustivamente, podríamos pensar que para preparar bien a los alumnos para la universidad y, sin embargo, al empezar el grado de nuevo tenemos los mismos contenidos que habíamos cursado en ESO y Bachillerato. Se peca de un exceso de preparación en estos niveles educativos y un déficit de especialización en los estudios superiores. El resultado es el abandono, por muchos, de los estudios no universitarios y la falta de preparación real, de todos los licenciados, para realizar un trabajo específico.

  2. Susana Ferrer Castro | 21-06-2011 a las 18:11 | Denunciar Comentario
    2

    Apreciados amig@s,

    Trabajo en el Ayuntamiento de Girona como responsable de la secció de innovación y promoción empresarial. Estoy intentando localizar una buzón de correo electrónico para contactar con José Antonio Marina para enviarle documentación explitiva sobre una Jornada sobre innovación, creatividad (pensamiento, valores y capacidad de acción) que quisiera organizar en Girona. Me urge contactar con él pero no encuentro ningún canal público en Internet. ¿Serian tan amables de facilitarme algún correo electrónico, por favor?!
    Gracias!!!
    nota: su web está en construcción

  3. Mariola | 22-06-2011 a las 9:52 | Denunciar Comentario
    3

    completamente de acuerdo con Flor, acerca de la inexistente preparación universitaria para el mundo laboral…

  4. Mari | 25-06-2011 a las 10:34 | Denunciar Comentario
    4

    Estando bastante de acuerdo con usted, me gustaría decir que en estos momentos me atrae más la palabra voluntad que la palabra motivación, porque parece venir de más dentro. A la 1ª la veo como más ligada al sentido del deber que a la 2ª. Uno puede ser motivado por otros o por uno mismo. Uno puede motivarse, darse ánimos, para hacer algo, y uno puede tener la voluntad suficiente para hacer algo; la voluntad en principios no necesita motivación ni automotivación, tener voluntad de hacer algo es tener la necesidad de hacerlo por algún motivo: tener deseos de hacer algo, aunque el hacerlo implique mucho esfuerzo, etc. o no desear hacer algo, pero tener el deber moral de hacerlo o sin deseos de hacer algo, hacerlo por amor. Creo que trabajar la voluntad en los alumnos, el deber de hacer sin desearlo, por necesidad, por el hecho de ser un ser social y moral, es una obligación (nos podemos valer para ello de la motivación y de sus componentes, muy interesantes todos y de gran interés, en especial para mí, el hábito de buscar un objetivo, relacionado, imagino, con la constancia… y el cuarto, el interés del proceso, interesantísimo también, pero que hacer ¿cuándo fallan todos estos componentes?, porque hoy estamos acostumbrados a conseguir lo que queremos con poco esfuerzo, y cuando queremos algo que requiere mucho esfuerzo, lo dejamos rápidamente en la cuneta y a otra cosa, por ello la motivación, ahora, está en horas bajas, ya que conseguir lo deseado es fácil, y motivar hacia lo no deseado es complicadísimo; no hay equilibrio entre deseo y esfuerzo; el valor está menguado; creo que es verdad que las teorías sirven para mucho, pero, desde mi punto de vista, para ser aplicadas se necesita antes conocer la situación, un buen análisis de la situación.
    Los deseos de agradar al otro, de ser querido por el otro, de vincularse socialmente a un grupo, ampliar las posibilidades de acción existen y existirán siempre, pero los deseos y el esfuerzo necesario para conseguir lo deseado están descompensados y además, desmoralizados (de moral y ética). Sí, “El talento pedagógico consiste en relacionar los valores deseables (los que queremos que aprendan) con los deseos reales de los alumnos. Descubrir esos caminos es un asunto apasionante desde el punto de vista teórico y práctico”. Y sí ha hacer divertidísimo el esfuerzo necesario para conseguir el objetivo, pero sabemos que a veces no se trata de cinco o seis amigos, sino de veintitantos alumnos y de tres o cuatro horas semanales y de unos contenidos que tienen que aprender si quieren ser competentes en…

  5. Irene Gomez | 05-07-2011 a las 14:58 | Denunciar Comentario
    5

    Me paso mi vida tratando de saber cuales son las condiciones a crear para que mis cuatros hijos se sientan motivados… para que los alumnos adultos de mi empresa de formación elijan motivarse… Suelo preguntarles cuando un bajo nivel de motivación les ha traído mejores resultados que un alto nivel de motivación… la respuesta suele ser nunca, aunque lo habitual es dejarse llevar por la inercia.. y el que es entusiasta aprende con entusiasmo y el que no lo es suele justificarse es quien quiera que sea el responsable de su motivación no está ejerciendo…
    En esta sociedad hedonista y de la inmediatez es dificil decirle a un chaval que le va a encontrar gusto a pasarse un par de horas o tres, o las que hagan falta sentado en una mesa con sus apuntes delante…
    En ni casa funciona por ahora el que es su obligación, que estudian porque hay que hacerlo y fomentarles objetivos claros a corto y a largo plazo, animarles a sacar una nota mejor y alimentar una imagen de su futuro como alguien profesional de aquello que les gusta y para lo cual tienen que estudiar.

  6. Belén Pérez Flores | 11-09-2011 a las 2:15 | Denunciar Comentario
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    Considero, su artículo muy interesante, sobre todo para nosotros los docentes, donde la función más importante es la de motivar al estudiante a querer aprender

  7. MARY | 30-10-2011 a las 22:04 | Denunciar Comentario
    7

    Me parece muy buen comentario para nosotros los Docentes.

  8. Antonio | 19-12-2013 a las 17:42 | Denunciar Comentario
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    La verdad es que me ha parecido un gran artículo, gracias!

  9. Soila Cantarero | 27-06-2014 a las 7:51 | Denunciar Comentario
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    hola buenas noches me pareció interesante el articulo me ayudara mas por que estoy escribiendo relacionado con la motivación y quería salir de el ya conocido planteamiento de Maslow y su pirámide de necesidades en serio lo admiro ya con solo leer su articulo :D

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