Aprender a Pensar

Repensar la Educación

José Antonio Marina

Fundación SM

La motivación (y III)

El viernes intervine en el foro organizado por la Fundación Príncipe de Gerona. Fue una jornada maratoniana de doce horas de duración, a la que asistieron, con interés de buenos alumnos, los príncipes de Asturias (y también de Gerona). Me gustó su forma de demostrar explícitamente su interés por la educación. Se trataba el tema del emprendimiento, que, como sabéis, es una de las competencias básicas indicadas en la LOE y en las directivas educativas de la UE. Emprender es una bella palabra que hemos dejado secuestrar. Significaba la capacidad de iniciar proyectos valiosos. Era uno de los aspectos de la virtud de la fortaleza, es decir, de la valentía. El otro era la paciencia, que es la capacidad de mantener el esfuerzo después de comenzarlo. Digo que es una palabra secuestrada, porque ha terminado significando un único tipo de empresa: la económica. No se nos ocurre decir que sean emprendedores un investigador, un artista, el colaborador de una ONG, o una persona que intenta realizar dignamente su vida a pesar de las dificultades. Y, sin embargo, ese es el sentido profundo de la palabra: iniciar y mantener proyectos valiosos.

Esto tiene que ver con lo que estaba explicando en este blog sobre la motivación. La psicología nos indica que nacemos provistos de un repertorio de deseos. Deseo es la conciencia de una necesidad, la experiencia del “echar en falta”, o la anticipación de un premio. Cada vez que queremos que nuestros alumnos se interesen por algo, tendremos que enlazarlo con alguno de los “deseos de fábrica” con los que nacen. Entre ellos no están las ecuaciones de segundo grado, el número de patas que tienen los artrópodos, o el análisis de árboles sintácticos. Y, desde luego, no hay un deseo innato de estar metidos en un aula seis horas diarias.

Todo parece indicar que no podemos crear deseos nuevos. Pero podemos ampliar los que hay, de tal manera que integren en su dinamismo metas u objetivos que no estaban al principio. Tampoco estaban incluidos en esos deseos básicos el móvil, el piercing del ombligo, el iPad, o el zapato de tacón alto. La astucia pedagógica o publicitaria consiste en encontrar esos engarces entre objetos modernos y anhelos antiguos.

Cualquier cosa que queremos que interese a nuestros alumnos (o a nosotros) debemos relacionarlo con los deseos básicos, que  son tres: pasarlo bien, vincularse cordialmente con los demás, y ampliar las posibilidades vitales. Es en este gran deseo donde se integra el “emprendimiento”. Los psicólogos de la motivación lo llaman de distintas maneras: deseo de autonomía, de eficacia, de logro, de poder, afán de explorar, crear, inventar. Es un inagotable deseo de progresar, de superarse, de sentirse dueño de sí mismo y del entorno, de ser capaz de introducir variaciones en el ambiente. Hace muchos años, Eric Fromm escribió un delicioso ensayo titulado. “¿Es verdad que los seres humanos son perezosos por naturaleza?” Llegó a la conclusión de que no era así, y que esa afirmación solía ser mantenida, sobre todo, por las ideologías dictatoriales, que justificaban de esa manera las políticas de mano dura. Ni siquiera los animales buscan la comodidad como principal objetivo. Glen Jensen mostró que muchos animales prefieren ganarse la comida a comer lo mismo sin hacer ningún esfuerzo. Eso solo es propio de los “animales domésticos”, a los que hemos intoxicado de comodidad. Como a nuestros alumnos. Hay una “vagancia aprendida”, de la que os hablaré en otra ocasión.



escrito el 28 de Junio de 2011 por en General


12 Comentarios en La motivación (y III)

  1. anail | 28-06-2011 a las 16:19 | Denunciar Comentario
    1

    Lo que me llama la atención es que no podemos suscitar, crear nuevos deseos… y el trabajo -por así decir- consiste en “enlazarlos con alguno de los deseos de fabrica con los que nacen” si queremos que se interesen por lo queremos que se interesen… Esto debe ser uno de los motivos por lo que resulta tan complicado el tema, pues varía de uno a otro y lo comun parece insuficiente, pero sabiendo esto mejora la situación y reduce el camino a seguir, que no es poco.
    Me parece muy interesante el ensayo de E. Fromm por un lado y lo que dice E. Jensen, por otro. Me hace pensar este blog,
    – hace honor a su nombre sin duda- no me exraña que espere al martes para leer lo que nos vas contar con ilusión. Muchas, muchísimas gracias.

  2. Pilar | 28-06-2011 a las 23:05 | Denunciar Comentario
    2

    Apenas me uno a esta página. Soy mexicana, me encuentro fascinada con las propuestas y la información pues me interesa mucho la educación, aún cuando en mi país las “propuestas” gubernamentales dan ganas de llorar, pero también hay quienes desde la sociedad civil comienzan a movilizarse. Gracias por crear espacios como este que sin duda nos enriquecen e inspiran

  3. Ana | 30-06-2011 a las 12:23 | Denunciar Comentario
    3

    Sr. Marina: el tema de la motivación es sumamente importante porque todos nos movemos por algo. Loo que hacemos en nuestra vida y cómo lo hacemos depende de nuestras motivaciones. Efectivamente a muchos alumnos no les gusta ni el colegio ni les interesa nada de lo que se imparte. Causas: muchas y variadas, empezando por los niños, pasando por los padres, por los profesores que ignoran lo que usted ha definido muy acertadamente como astucia pedagógica y terminamos con los famosos planes de educación, que son mi batalla particular porque no están adaptados a los nuevos tiempos. Llevando este tema a un caso práctico y concreto, los niños , con 8 años, tienen que aprender las partes de los insectos (en algunos casos en inglés) y otras muchas cosas relacionadas con las ciencias. Como ya comenté alguna vez en este espacio, muchos aborrecen las ciencias, lo cual me produce muchísima pena, pero claro, no están motivados en aprender porque no les interesa, no están entre sus “deseos de fábrica” saber las patas de las arañas , el cáliz de las flores o el funcionamiento de una central nuclear (hablo de niños de 8 años). Sobre todo nadie les ha explicado para qué sirven todos estos conocimientos, ni nadie les ha enseñado a relacionar lo que en el libro pone con la realidad, con su mundo.. Lo que sí nos han explicado a los padres es que son conscientes de que estos conocimientos se olvidan, pero que no importa porque en 4º se vuelven a ver más ampliados.
    Desde mi papel de madre me esfuerzo en que mi hija vea su utilidad, su relación con el mundo real, con el mundo en el que vive, en que relacione central nuclear, con la luz de la habitación y con la catástrofe de Japón, pero ¿esto no debería ser también labor de los centros educativos?. Más que nada porque seguro que lo harían mejor que yo.
    Los tiempos cambian, los niños cambian y tenemos que adaptar el sistema educativo con sus contenidos y su metodología a los nuevos tiempos.

  4. jose antonio marina | 30-06-2011 a las 16:17 | Denunciar Comentario
    4

    Respuesta a anail (post 1) El tener que enlazar con deseos básicos nos proporciona un método para motivar. A veces popdremos apelar al deseo de reconociomiento social (el elogio, la amistad, el sentimiento de pertenencia), a veces con el deseo de progresar, de alcanzar el domio, de triunfar en una competición. Y, en otras ocasiones, solamente con su deseo de pasarlop bien, de disfrutar, de obtener un premio. Lo importante es que hay deseos ascendentes, de superacion, de mejora, de dominio personal, de aspiracion a una vida noble, que no podemos olvidar.

  5. jose antonio marina | 30-06-2011 a las 16:20 | Denunciar Comentario
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    Respuesta a Pilar (post 2) Bienvenida al club. Ls nuevas tecnologías permiten una comunidad virtual de apasionados por la educación. Ojaka consigamos hacerla.

  6. jose antonio marina | 30-06-2011 a las 16:23 | Denunciar Comentario
    6

    Respuesta a Ana (post 3) Me ha hecho gracia el ejemplo, porque me gusta contar -no se si lo he hecho en este blog, la historia de una escuela en nun barrio marginal de Nueva York. El profesor pregunta a una niña negra que está en primera fila. Jane, ¿cuantas patas tiene un artrópodo? Jane le mira compungida y le dice: ¡Ay, señor profesor! Ojala tuviera yo las mismas preocupaciones que usted”.

  7. jose antonio marina | 30-06-2011 a las 16:27 | Denunciar Comentario
    7

    Segunda respuesta a Ana: Hace cuatro años funde la Universidad de Padres on-line, dedicada a ayudar a los padres en las tareas educativas. Necesitamos hacer una “pedagogia compartida”. Los padres deben ayudar a la escuela, pero los docentes debemos indicar a los padres como pueden ayudarnos. Debemos someter a nuestroa programas a una selección continua, porque las lagunas y las desmesuras son frecuentes. En este blog defiendo los “currriculos integrados”. No se trata de saber lo que cada asignatura debe enseñar, sino lo que durante una etapa entera deben aprender nuestros alumnos

  8. anail | 30-06-2011 a las 17:48 | Denunciar Comentario
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    Cuando miro este blog y veo respuesta para mi, no me lo acabo de creer y tengo que mirar otra vez… Muchas gracias por este blog, por tus buenas y clarificadoras opiniones/reapuestas, por tus interesantes libros… Espero no pasarme de elogios pero es que siento verdadera admiración y respeto por su persona.

  9. Ángeles | 01-07-2011 a las 19:59 | Denunciar Comentario
    9

    Pido disculpas porque en el último mensaje aparezco como Mari y y no como Ángeles, que es como he aparecido otras veces, el problema es mi ordenador, no me dejaba mandar el mensaje y finalmente lo conseguí pero con otro nombre, espero que no me vuelva a ocurrir.
    Conseguir que nuestros hijos y alumnos se den cuenta de la necesidad de ser fuerte (valiente) y paciente es una, desde mi punto de vista, de las metas valiosas de la educación. No sé si ambas virtudes están relacionadas con algún deseo primario (con ser autónomo, ya que serlo implica también, además de valentía, reflexión, acción meditada sobre otras acciones, paciencia, mantener el esfuerzo); ¿ser autónomo conlleva, entonces, ser emprendedor? Es curioso, hoy me comentaba un amigo que su hermana pequeña, de la que es su confidente y casi padre, le decía que lo ha dejado definitivamente con su novio, ahora sí – tras doce o catorce años de noviazgo y seis o siete de vida en común – ya está cansada – ella y él cumplen pronto los cuarenta – y él no quiere emprender la experiencia de ser padre; ella tampoco es totalmente autónoma, lo viene dejando definitivamente con él un día sí y otro no desde hace cuatro o cinco años. Ella se quiere casar y tener niños, él ni una cosa ni la otra, dice que así se está muy bien. Miedo a las responsabilidades de uno o atadura a la costumbre de la otra. Mi amigo no quiso darle consejo alguno, le dijo que pensara en la libertad y en el sacrificio; uno siempre es libre para decidir, tanto si decide hacer lo que realmente quiere y puede, como si lo que decide es sacrificarse por el otro o por las costumbres.
    El deseo es la conciencia de una necesidad, me encanta, ¿cuánto nos hace reflexionar? Luego si esto es así podríamos preguntarnos ¿Todas las necesidades son necesarias? ¿Existen las necesidades creadas e impuestas? ¿Nos creamos necesidades absurdas? ¿Cómo distinguir las necesarias de las no necesarias? ¿Las que me creo, de las que me crean y de las que me imponen?, etc. ¿Qué hago en la escuela al respecto? Es un tema fascinante. La conciencia de una necesidad, la anticipación de un premio (¿siempre conciencia de una necesidad o a veces es una necesidad vital instintiva? ¿es siempre un premio o a veces sólo necesidad vital? Deseo de dormir, comer, etc. ¿Es que la sociedad no nos crea deseos, deseos de comprar el coche tal, etc.?Puede que esto este relacionado con la necesidad de llegar a otro sitio. Desde luego el tema es complejo y me pierdo un poco, no estoy muy convencida de que no se puedan crear deseos nuevos, no hago más que darle vueltas… Ampliar los que hay, tampoco puedo imaginar aún como puedo ampliar un deseo, seguiré dándole vueltas. Aunque esto me gusta “La astucia pedagógica o publicitaria consiste en encontrar esos engarces entre objetos modernos y anhelos antiguos”, ¿Y cómo?
    El hombre no es perezoso por naturaleza, estoy convencida de ello, sobre todo porque tenemos piernas y pensamiento… Vagancia aprendida o que no sabemos llegar a los deseos de los alumnos y el que vende el ipad sí, no sé, espero con ilusión su lección al respecto. Saludos

  10. jose antonio marina | 05-07-2011 a las 14:37 | Denunciar Comentario
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    Respuesta a Angeles: La palabra “emprender” se ha vuelto confusa, porque se aplica casi en exclusiva a las empresas económicas. Pero no era ese su significsdo originario. Los filósofos medievales pensaban que la “fortaleza” se componía de dos virtudes: la camapcidad de emprenser cosas valiosas, y la capacidad para mantener el esfuerzo, a pesar de la dificultad. Al hablar de emprendimiento nos referimos a la capacidad paara tomar la iniciativa y no vivir de una manera reactiva, a saber hacder proyectos, a ser valiente.
    Tienes razón al decir que hay “necesidades no necersarias”. Las necésidades básicas (alimentarse, por ejemplo) producen unas necesidades secundarias (no necesarias): un determminado tipo de alimentos, o de cocina. En la escuela me parece imprescindible saber cómo relacion un valor con las necesidades vividas por el alumno. A veces hay que comenzar por quitar los obstáculos (la ignorancia, los prejuicios, mos miedos, la agresividad). En este momento estoy estudiando muchos libros sobre “publicidad”, “propaganda”, “incentivos laborales”, “motivaciones de comnpra”. En muchos de sus autores veo más palento práctico que el que hay en los libros de pedagogía. Y eso no es bueno. Los docentes debemos tener talento práctico.

  11. maite | 18-07-2011 a las 12:38 | Denunciar Comentario
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    hace mucho tiempo que hablo acerca de la motivación y de las expectativas de logro de nuestro alumnado a mis compañeros/as y leyendo estos artículos cada vez lo tengo más claro. Necesitamos aprender en contextos que nos resulten motivadores y afectivos. Debemos enseñar a leer y escribir. o mejor dicho, desarrollar la necesidad de leer y escribir sin que ello suponga rechazo al aprendizaje, tal y como ocurre en algunos casos. La necesidad de aprendizaje y de respeto se respira en algunas aulas, y son el modelo a seguir. Podemos enseñar a nuestro alumnado a sumar y restar, o mejor dicho, respetar la necesidad que tienen de evolucionar y demostrar que son capaces de comprar, repartir, vender… dando un paso más hacia el sentimiento de autonomía y eficacia. Podemos seguir pensando que las políticas educativas no son las adecuadas y que el mensaje de la sociedad es contradictorio,pero nos toca adecuar lo que tenemos e intentar por todo los medios ofrecer las mayores posibilidades a todos y cada uno. Creo que es nuestro deber y tiene que ser nuestro compromiso.

  12. María Enciso | 12-05-2012 a las 11:29 | Denunciar Comentario
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    Tres deseos básicos del ser humano:
    pasarlo bien, vincularse cordialmente con los demás, y ampliar las posibilidades vitales.
    Yo añado:
    cada ser humano los entiende a su manera. Y están modelados por su sentido crítico, o por su carencia de él.
    Gracias señor Marina por sus escritos que nos ayudan pasarlo bien, aprender a vincularnos cordialmente con los demás y ampliar nuestras posibilidades vitales.

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