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Repensar la Educación

José Antonio Marina

Fundación SM

La holgazanería aprendida

Los expertos en management saben que la idea que se tiene acerca de la naturaleza humana determina el modo de organizar una empresa y de ordenar el trabajo. Si se considera que los hombre son intrínsecamente vagos y poco de fiar, el sistema será vigilante y coercitivo. Si, por el contrario, se piensa que a los seres humanos les gusta hacer las cosas bien, sentir que progresan, tomar decisiones y ser reconocidos, la organización será menos rígida, y se confiará más en la iniciativa y la creatividad personal. Esto es verdad en las empresas, y superlativamente verdad en la escuela. La idea que tengamos sobre la naturaleza de nuestros alumnos va a influir en nosotros cada vez que entremos en el aula. Nuestras expectativas van a determinar una parte de los resultados. Hace ya muchos años que conocemos el efecto Pygmalion. Rosenthal y Jacobson falsificaron los expedientes de unos malos alumnos cuando pasaron de un nivel a otro y dijeron a sus nuevos profesores que la escuela tenía muchas esperanzas puestas en esos chicos. Al final del curso, esos desastrosos alumnos se habían convertido en buenos estudiantes. Habían cumplido las expectativas de sus profesores sobre ellos. La confianza debería estar al principio, no al final del proceso educativo.

Hace años, Erich Fromm publicó un curioso artículo titulado “¿Es el hombre perezoso por naturaleza?”. Respondía tajantemente que no. El ser humano disfruta con la acción y con el esfuerzo. Numerosos estudios le dan la razón. Junto al deseo de buscar placeres nos moviliza el deseo de explorar, conocer, emprender cosas, descubrir misterios, resolver problemas, inventar, superarnos. Sin embargo, es evidente que sentimos el halago de la pereza. Lo que Fromm decía, y ha sido después corroborado por muchas investigaciones, es que se trata de una “holgazanería aprendida”. Aparece, por ejemplo, cuando se reciben premios sin necesidad de esforzarse.

Este asunto me interesa porque tiene claras implicaciones educativas. En experimentos hechos con palomas, se las educó para recibir recompensas sin esfuerzo. Cuando se las cambió de régimen y tuvieron que trabajar para conseguirlas, tardaron mucho tiempo en acostumbrarse a hacerlo. Habían sido palomas mimadas. El zoólogo Glen Jensen ha comprobado que muchos animales prefieren ganarse la comida a comer lo mismo sin hacer esfuerzos. Al parecer, el único que no siente esa necesidad es el gato, animal doméstico por naturaleza, que ha aprendido la pasividad. “A nivel más cotidiano –escribe Johnmarshall Reeve, una autoridad en temas de motivación- existen abundantes ejemplos de holgazanería aprendida. Si al niño se le dan premios al azar y sin correspondencia alguna con su conducta, entonces puede dejar de esforzarse para obtener recompensas, como por ejemplo hacer los deberes o limpiar su habitación”.

Así las cosas, creo que en la escuela debemos confiar en el natural deseo de aprender de nuestros alumnos, y ayudarles a liberarse de la “holgazanería aprendida.

Aprovecho esta entrada para despedirme de vosotros hasta septiembre, esperando que disfrutéis vuestras merecidas vacaciones. Feliz verano a todos.



escrito el 5 de Julio de 2011 por José Antonio Marina en General


15 Comentarios en La holgazanería aprendida

  1. María Martínez | 06-07-2011 a las 19:41 | Denunciar Comentario
    1

    Estimado profesor, totalmente de acuerdo con usted. Soy madre de tres hijos, dos de ellos en edad escolar y me preocupa sobremanera cómo se les vaya a transmitir tal confianza en la escuela. Por mi parte en casa intentamos educar tanto desde el cariño como desde la firmeza, con la complejidad y esfuerzo que entraña. Con ideas y propuestas como las suyas creo que entre todos podemos conseguir mejorar poco a poco nuestras escuelas, la educación y por tanto nuestra sociedad. Muchas gracias por sus contribuciones. Feliz verano.

  2. jose antonio marina | 06-07-2011 a las 20:38 | Denunciar Comentario
    2

    Respuesta a María: Gracias por tu comentario. Me parece importante que comprendamos que nuestros hijos y alumnos reciben muchas influencias, además de las nuestras, y que, por lo tanto, debemos ayudar a crear un clima social que trabaje a favor de la educación, y no en contra suya. Por esa razón tengo tanto interés en aprovechar todos los medios de comunicación a mi alcance, y por eso agradezco tanto comentarios como el tuyo.Juntos podemos cambiar la educación.

  3. Anail | 07-07-2011 a las 10:38 | Denunciar Comentario
    3

    Totalmente de acuerdo. Muchísimas gracias y felices vacaciones.

  4. Amparo Pérez | 07-07-2011 a las 17:15 | Denunciar Comentario
    4

    Hola profesor, estoy totalmente convencida que un comentario “desafortunado” de un docente va a influir sobre el niño/a en su etapa educativa. Y por costumbre, mala a mi entender, tendemos más a describir lo negativo de los niños y olvidamos elogiar o resaltar sus virtudes.
    Feliz verano y muchas gracias por darnos la oportunidad de aprender de usted.

  5. Gaby Guevara | 08-07-2011 a las 2:02 | Denunciar Comentario
    5

    Querido profeso Marina: no hemos podido encontrar la forma de contactarlo, este es nuestro último recurso. Estamos buscándolo para invitarlo al I Congreso Internacional Antibullying “Desde la Educación hacia una Cultura de la Paz” a realizarse en Puebla, México, a finales del mes de septiembre de este año. Dejo aquí mi correo electrónico, será un honor contar con su presencia pues será un evento en el que la sociedad civil (activistas), librepensadores, periodistas, políticos y jefes de gobierno se sentarán a proponer soluciones para alcanzar la paz de nuestro país desde la educación. Recibe un saludo cordial
    Gaby Guevara
    gatbriela@hotmail.com
    gabriela.guevara@anrodschool.edu.mx

  6. Yalitza | 08-07-2011 a las 19:59 | Denunciar Comentario
    6

    Estimado profesor: Me ha abierto los ojos a algo que tenemos delante. Los niños toman como cierto lo que ven y lo que oyen. Ellos son un libro en blanco y muchas páginas son transcripción de lo que escuchan a los adultos. Hay que animar a los niños y que vean que son capaces de lo que se propongan con más o menos esfuerzo. Más de una vez he escuchado profesores que me dicen “repetir curso es una oportunidad de mejorar”. Ni por la cabeza se me ha pasado repetirles esa frase a mis hijos. Muy al contrario siempre les digo que lo “normal” es aprobar los cursos año a año, con asignaturas que te cuesten más y otras menos. Creo que comentarios como ese se le deben decir a un alumno que realmente va a repetir curso para animarlo a mejorar, nunca a uno que no va a repetir aunque pudiera ir mejor de lo que va (mis hijos nunca han repetido curso hasta hoy). Ayudar de que “pueden” nunca “que se acomoden”. Muchas gracias por sus comentarios. Un saludo.

  7. Ángeles | 09-07-2011 a las 0:09 | Denunciar Comentario
    7

    Es muy interesante esto que dice, así, si no lo entendí mal, si pensamos que el alumno es vago por naturaleza le exigiremos sus deberes de forma coercitiva y vigilante y si creemos que el discente por naturaleza desea hacer las cosas bien, tomar decisiones, etc. confiaremos en sus iniciativas y creatividad no le exigiremos sus deberes sino que los realizará por iniciativa propia. Pero, me surgen algunos interrogantes: ¿qué hacer hoy que los grupos y las sociedades funcionan por lo general de forma mixta (ni con-fiamos ni dejamos de con-fiar en el otro) y se padece en un porcentaje nada despreciable de una holgazanería aprendida?, ¿debemos fiarnos del natural deseo de aprender de nuestros alumnos? Si partimos de la base que aprender requiere un esfuerzo, porque parte de un deseo y éste de una necesidad (y sólo el que siembra recoge) ¿qué ocurre cuando las necesidades están cubiertas sin tenernos que esforzar?, ¿no se perderá el natural deseo de esforzarnos para cubrirlas?, y si es así, ¿cómo conseguir que el alumno comprenda que para cubrir las necesidades tienen que esforzarse?, ¿y cómo conseguimos que comprenda que el aprendizaje es una necesidad? (todos los animales aprenden y lo hacen con esfuerzo). Y para terminar, ¿le enseñará la enseñanza obligatoria y profesional y/o universitaria (contenidos, profesores, métodos, etc.) lo que realmente tiene que aprender para desenvolverse en el medio natural y social de hoy, al tiempo que le hace ver que es agente de cambio social?

    Felices vacaciones.

  8. S.A.P | 09-07-2011 a las 16:59 | Denunciar Comentario
    8

    Estoy totalmente de acuerdo con la idea del poder de las espectativas, y la influencia que estas tienen en como entremos en el aula. Y lo peor es que estas espectativas en el caso de ser negativas pueden generar que se transformen en estereotipos y etiquetas. Una reflexión muy interesante y muy buena en cuanto a esta idea aparece en la entrada del blog el Adarve de Santos Guerra el día 4 de junio, la entrada se titula “¡Tenía que pasar!”, la historia del doberman me encanta, y nos deja mucho que pensar sobre el poder de las espectativas. Por si a alguien le interesa dejo aquí el enlace del blog http://blogs.opinionmalaga.com/eladarve/. También le deseo felices vacaciones

  9. Juan Antonio | 13-07-2011 a las 14:46 | Denunciar Comentario
    9

    Llevo casi 30 años ejerciendo mi actividad docente con niños y niñas de 1º y 2º de Primaria y creo haber comprobado por experiencia que los niños desean conquistar sus aprendizajes, luchar por alcanzar nuevas metas y plantearse nuevos retos. La tendencia perezosa en un niño puede estar provocada por muchísimo factores de ámbito somático, psicológico, emocional, etc.
    Premiar sin esfuerzo es indudablemente negativo y empuja a desarrollar actitudes perezosas, pero también lo es el poner a los niños en situación de permanente competencia de unos contra otros sabiendo que a un buen número de ellos les va a costar mantener el tipo para disputar el sprint final con el aire suficiente para poder llegar a la meta, al menos eso, llegar a la meta.
    Creo que también habría que hablar de la pereza en la que podemos caer los profesionales de la educación y los teóricos que establecen sus principios para llevarlos a la práctica en la comunidad educativa por no intentar salir de los antiguos modos y paradigmas aprendidos en nuestros procedimientos, buscando nuevos retos educativos que favorezcan el buen ánimo, la motivación y, en definitiva, la fuerza de voluntad de nuestros pupilols para superar las dificultades de la vida y los retos en el desarrollo de la personalidad que esta nos plantea. Con este comentario quiero manifestar mi disposición personal a no dejarme enquistar por la rutina y mis 52 años.
    Hay mucha gente adulta que no tiene pereza para ir a ver una competición deportiva pagando por ella una buena suma de dinero y si embargo sienten una pereza enorme en contribuir económicamente sin recibir nada a cambio por mejorar la situación económica de personas que lo necesitan. Tener, en mayor o menor medida, la capacidad de levantarse para superar la falta de energía en realizar una actividad depende en gran medida de la palanca de la motivación.

  10. maria | 07-09-2011 a las 23:27 | Denunciar Comentario
    10

    hola, me gustaria saber si hay alguna direccion de mail para poder ponerse en contacto con usted, he buscado muchisimo y no hay manera de encontrar ningun sitio para poder hablarle…gracias!!

  11. Floren | 11-09-2011 a las 20:13 | Denunciar Comentario
    11

    ¡Hola!, tengo dos hijos que han pasado los cursos sin esforzarse demasiado (“por los pelos”)me gustaria saber si hay maneras concretas de animarlos para que estudien y trabajen mas, pues estoi de acuerdo en lo que dice en su articulo pero, a veces se nos acaban los recursos para fomentar sus capacidades, que las tienen aparcadas

    Un saludo

  12. Anita | 28-09-2011 a las 16:46 | Denunciar Comentario
    12

    Jose Antonio! Excelentes sus notas! Desde Argentina lo sigo con sus libros y con sus publicaciones.. y ya se esta extrañando sus artículos vía web. Cuando retoma esta actividad de los martes? Un saludo afectuoso! Ana

  13. adilene adahi zea | 11-10-2011 a las 20:12 | Denunciar Comentario
    13

    ¡Hola! soy alumna de COBAHE y estoy totalmente de acuerdo.

  14. Liliana alicia amador tello | 12-10-2011 a las 19:28 | Denunciar Comentario
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    Hola,soy estudiante del colejio de bachilleren en el cemsad jiliapan hidalgo y yo pienso que es interesante lo que dice, tiene mucha razon ya que los padres tienen que saber educar a los niños por que de ellos se aprende y todo ejemplo que dan es lo que seran ellos.un ejemplo es el del gato la actitud que puede tener un animal como el no es buena ya que la holgazaneria no es buena y debemos cambiar en ese aspecto y ser mejores para dar mejores ejemplos y NO SER HOLGAZANES.

  15. MaryCarmen Gonzalez Arcovendas | 12-10-2011 a las 19:29 | Denunciar Comentario
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    Hola!!! mi nombre es Marycarmen Gonzalez Estudio en el colegio de b achilleres del estado de hidalgo (COBAEH) me gustaria que leyeran mi comentario y reflexionaran la importancia que tiene el ezfuerzo en nuestra vida…

    Yo estoy totalmente de acuerdo con usted profesor ,hay veces en que no valoramos lo que nos dan nuestros padres y nos acostumbramos aque nos den permiso sin antes ayudarles en un quehacer de la casa…
    Yo soy hija unica pero me gusta ayudar en la casa y yo se que que devo ezforzarme dia con dia para merecerme la confianza de mis padres y obtenga los permisos como una recompensa de el ezfuerzo que hago…sin duda alguna la confianza que nos dan nuestros padres hay que aprovecharla.Igualmente en la escuela cumplir con las tareas y respetar a los Maestros EZFORZARNOS!!! para ganarnos nuestras propias calificaciones!!! :)

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